Señales de alarma que debes reportar a tu nefrólogo de inmediato

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Vivir con enfermedad renal crónica y estar en tratamiento de diálisis significa que tu cuerpo está pasando por cambios constantes. Es normal sentir cierto nivel de cansancio después de una sesión, pero hay una línea muy fina entre los efectos secundarios esperados y una emergencia médica. En Nefrotlach, queremos empoderarte con información vital. Conocer las señales de alarma que debes reportar a tu nefrólogo a tiempo puede prevenir complicaciones graves y proteger tu salud.

Escucha a tu cuerpo: No minimices los síntomas

Muchos pacientes cometen el error de esperar a su próxima sesión de hemodiálisis para mencionar que se sienten mal, pensando que “ya se les pasará”. Sin embargo, tu tratamiento depende de que tanto tu cuerpo como tu acceso vascular funcionen correctamente todos los días de la semana. Si notas alguno de los siguientes síntomas, no esperes.

1. Alertas en tu acceso vascular (Fístula, Injerto o Catéter)

Tu acceso vascular es tu “línea de vida”; sin él, no puedes recibir tu tratamiento. Debes revisarlo a diario y contactar a tu médico si observas:

Signos de infección (Enrojecimiento, calor o pus) Si la zona alrededor de tu fístula o catéter se pone roja, se siente caliente al tacto, está inusualmente dolorida, o notas cualquier tipo de secreción (pus), es una señal clara de infección. Las infecciones pueden pasar al torrente sanguíneo rápidamente, por lo que requieren antibióticos de inmediato.

Ausencia de vibración (“Trill” o soplo) en la fístula Todos los días debes palpar tu fístula. Debes sentir un zumbido o vibración constante (conocido como thrill). Si un día tocas tu acceso y no sientes esa vibración, o el sonido ha cambiado drásticamente, podría indicar que se ha formado un coágulo y la fístula está bloqueada. Llama a urgencias o a tu nefrólogo en ese mismo instante para salvar el acceso.

Sangrado prolongado Es normal que el sitio de punción sangre un poco al retirar las agujas tras la sesión, pero el sangrado debe detenerse tras aplicar presión unos minutos. Si tu fístula vuelve a sangrar profusamente estando en casa, aplica presión directa y firme con una gasa limpia y dirígete a urgencias.

2. Señales de sobrecarga de líquidos (Emergencia cardiovascular)

Como hemos mencionado en otras guías, la acumulación de líquidos entre sesiones es peligrosa. Debes buscar ayuda médica si presentas:

Dificultad para respirar (Especialmente al acostarte) Si sientes que te falta el aire (disnea) estando en reposo, o si al acostarte a dormir sientes que te ahogas y necesitas usar varias almohadas para poder respirar, esto es una alerta roja. Significa que el exceso de líquido se está acumulando en tus pulmones. Requiere atención médica urgente.

Hinchazón severa y repentina Un ligero edema en los tobillos puede ser común, pero si notas que tus piernas, manos, o tu rostro se hinchan de forma brusca y severa, o si experimentas un aumento de peso drástico en un solo día, comunícalo a tu equipo médico.

3. Presión arterial, fiebre y malestar general

Tu estado general también es un indicador clave de cómo está respondiendo tu cuerpo:

Fiebre o escalofríos inexplicables La fiebre nunca es “normal” en un paciente de diálisis. Suele ser el primer indicador de una infección sistémica, a menudo relacionada con el catéter. No te automediques para bajar la temperatura; llama a tu clínica para que determinen el origen.

Mareos extremos o desmayos Los mareos persistentes o la pérdida de conocimiento en casa pueden indicar que tu presión arterial está peligrosamente baja, o que hay un desequilibrio en tus electrolitos (como el potasio).

Ante la duda, siempre es preferible hacer una llamada telefónica “de más” que llegar tarde a una atención médica necesaria. Tu equipo de nefrología está ahí para cuidarte, no solo durante las horas que estás conectado a la máquina, sino todos los días.